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Desde el Imperio Romano al Imperio taurómaco

El anfiteatro romano de Arles fue construído en el 90 d.C. en el norte de la antigua colonia romana de Arelate, en plena Provenza Francesa, y formaba parte de un plan general de ampliación y embellecimiento de la villa. Por aquel entonces, Arelate rivalizaba en importancia con Massilia (Marsella) como gran colonia romana del sur de Francia, y durante un tiempo fue incluso más próspera e importante que ésta, puesto que Arles se alineó con Julio César, el triunfador de la segunda guerra de la República de Roma, mientras que Marsella lo hacía con su rival Pompeyo, y sufrió por ello las consecuencias.

El anfiteatro de Arles es el vigésimo anfiteatro romano más grande del mundo, y uno de los mejor conservados. Esta espectacular reliquia de la antigüedad galo-romana todavía continúa cumpliendo su propósito original de alojar eventos populares, ya sea lucha de gladiadores en sus comienzos o corridas de toros en la actualidad.

El anfiteatro de Arlés es un monumento de grandes dimensiones, con una superficie de alrededor de 11.500 m2. Con un eje principal que mide 136 metros de largo, y otro más pequeño de 107 metros, es algo más largo que el anfiteatro de Nimes, el que fue utilizado como modelo para su construcción. Aún así, su tamaño es mucho menor que el Coliseo de Roma, el mayor anfiteatro romano del mundo.

El edificio que nos ha llegado hasta hoy está incompleto. Muchas de las gradas del público han desaparecido –sus piedras se usaron con el tiempo para otras construcciones–, el interior de la galería del primer nivel sólo sobrevive en el lado este y la parte alta de las gradas (ático) ha desaparecido en su totalidad. Además, la estructura ha sufrido severas alteraciones con el paso de los siglos, ya que le fueron instaladas torres de defensa medievales cuando se transformó en fortaleza, o incluso llegó a alojar más de doscientas viviendas y dos iglesias en su interior durante varios siglos, hasta que en el XIX se desalojó el anfiteatro y se procedió a una magna restauración que lo acondicionó para albergar corridas de toros.

La primera fiesta organizada en la plaza de Arles renovada lo fue en julio de 1830. A pesar de eso no se darán hasta 1880 otros tipos de espectáculos que unas corridas hispano-francesas.

Los dos primeros toros estoqueados fueron de Yonnet matados por « Sapin » y « Morenito de Valencia » el 18 de junio de 1892.

La primera corrida fue dada el 14 de mayo de 1894 con Julio « Fabrilo » y « Conejito » con reses de Fructuoso Flores.

Con motivo de la primera guerra mundial no hubo corridas en el coliseo de Arles entre 1914 y 1920. El 5 de septiembre de 1920, tomo la alternativa (no reconocida) de manos de Francisco Martín Vazquez el primer Matador francés con cierto prestigio: Pierre « Pouly ». Entre 1923 y 1931 hubo espectáculos menores y el 12 de abril de 1931 fue anunciada una corrida con Marcial Lalanda, Torres y Manolo Bienvenida con toros de Encinas. El 2 de junio de 1934, el futuro gran Manuel Rodriguez « Manolete » se presenta en Arles con « Los Califas de Cordoba ».

Dentro de los profesionales y toreros franceses hubo muchos afincados en Arles (Pouly por ejemplo) pero a pesar de eso el primer verdadero profesional nacido en dicha ciudad fue el picador Michel Bouix. El primer Matador de Toros nacido en la ciudad es Antonio Losada y enseguida Juan Bautista. Pero no hay que olvidar todos los profesionales nacidos o afincados en Arles: la actual dinastía de los « Romero » (Marc Antonio, Christian, David), y los matadores o banderilleros Paquito, Alain y Luis Leal, Charlie Laloë « El Lobo », « Morenito de Arles », Tino Lopes, « Diamante negro »

El ex-matador Pierre Pouly ha llevado la plaza de 1950 a 1984. Después fue empresario hasta 1998 el ganadero francés Hubert Yonnet actualmente la dirige con su hermano Marc el ex-rejoneador y ganadero Luc Jalabert, también padre del Matador de toros Juan Bautista.

Fuentes: Portaltaurino.net

Por Beatriz Blázquez

 

2017-12-07T18:42:20+00:00