Ganadería Clairac

Ubicacion: ‘La Moral de Castro’ 37460 GARCIRREY (Salamanca)
Encaste: Clairac.

Hacia 1885 don Eloy Lamamié de Clairac, de Muchachos (Ledesma), forma una ganadería con reses de Mazpule, a la que añade posteriormente reses de Martínez, lidiando el 12 de septiembre de 1892 en la plaza de toros de Salamanca. En 1910 hereda la ganadería su hijo don Rafael Lamamié de Clairac, que adquiere en 1912 dos sementales y una punta de vacas de don Fernando Parladé, incrementando en 1921 este encaste mediante la compra de otro lote de vacas de don Antonio Fuentes, del mismo origen, procediendo a eliminar parte de lo que tenía originalmente. En 1924 don Rafael adquiere para su hijo don Leopoldo el hierro y la cuarta parte en que se divide tras la muerte de don Luis Gamero Cívico, la ganadería que éste había adquirido a don Fernando Parladé. Desde la compra de ésta, se llevaron juntas las dos ganaderías correspondientes a los hierros de don Leopoldo y don Rafael Lamamié de Clairac, manteniéndolas en consanguinidad. En 1941 fallece don Rafael y en 1950 como consecuencia del reparto testamentario pasa la ganadería a su hija doña Aurora Lamamié de Clairac, pero se sigue llevando conjuntamente a la de su hermano Leopoldo. En 1985 se constituye una Sociedad Anónima con el nombre de “Clairac, S. A.” aportándose a la misma los dos hierros y reses. En 1992 se venden a don Domingo Hernández los derechos del hierro correspondientes a la ganadería de don Leopoldo, reservándose el diseño del hierro y todas las reses, y se pasa a marcar todo el ganado con el hierro que correspondía a doña Aurora.

El caso de “Clairac” es aún más triste. Probablemente estemos ante lo más puro de Parladé que haya en el campo bravo.
Los“Clairac” están reconocidos como encaste propio. Se la identifica con Gamero-Cívico porque una parte importante de la ganadería es el 25% que adquirieron en 1924 a este criador, pero hay que recordar que todo viene de Fernando Parladé y que con anterioridad la familia Clairac ya tenía animales ‘parladeños’.

Sin mezclas ni edulcorantes, a pelo, llevan casi un siglo. Los de ‘clairac’ son “proporcionados, no grandotes”, salen fríos de salida, pero tienen casta y van a más. Cuando ves a alguien que lo entiende y sabe llevarlo, es una maravilla. Ahora solo estan destinados ha algunas novilladas, espero que salgan de ese pozo que poco a poco las figuras y los empresarios la han metido.