La corrida de los Victorinos que el pasado sábado se celebró en Osuna con grandes triunfos de Antonio Ferrera y Curro Díaz ha traído cola informativa al saberse que estuvo a punto de ser suspendida. Notificación recabada de Cultoro.es.

La razón no fue el mal tiempo sino algo que, aunque nos parece insólito, se da con alguna frecuencia en los cosos españoles. Y es que los toros, según el reglamento, deben estar en la plaza como mínimo 24 horas antes de la corrida, y en Osuna, a falta de 12 horas para el inicio del festejo, los astados no habían llegado a los corrales. ¿Razones? Cuestión de dinero. El ganadero tiene por norma embarcar los toros sólo después de recibido el importe de estos. Una empresa seria sabe que eso ha de ser siempre así, a menos que goce de la confianza de los ganaderos para dilucidar de otro modo esos asuntos. En este caso los toros no salieron en dirección a Osuna hasta bien entrada la madrugada del mismo día de la corrida, eso sí, una vez efectuado por fin el pago correspondiente. Lo cierto es que la corrida estuvo en un tris de ser suspendida y hubiera metido al Ayuntamiento en un serio aprieto.

Esto, como digo, no es nada nuevo y tanto los ganaderos como los toreros se tientan la ropa al comprometerse con una empresa que desconocen, porque pueden peligrar sus emolumentos o demorarse “sine die”.

Algo parecido está ocurriendo en la mesa de contratación taurina del Ayuntamiento de Soria que, abiertos los pliegos para la adjudicación del nuevo empresario de la Plaza de Toros, ha elegido en principio la oferta más económica y la que aporta unos toreros a priori de mayor interés. Ahora bien, en el pliego de condiciones no estaban incluidas   las cartas de compromiso de los toreros propuestos por los empresarios. Sin ese requisito y supongo que otros, a la hora de aprobarse las condiciones de contratación, el empresario se puede encontrar con problemas serios. Y el primero ya ha surgido, puesto que, entre los toreros apuntados por la empresa elegida, se introdujo el nombre de Juan Ortega y el propio matador ha manifestado que no tiene previsto concurrir a las Fiestas de San Juan.

A falta de más detalles, en el pliego de condiciones no se contemplaba la exigencia de garantía profesional del 3 por ciento que asegura a la Administración contra el riesgo de que los adjudicatarios incumplan algunas de las obligaciones que asumen al presentar su oferta en un proceso de licitación pública.

Importante es también, sin duda, y así lo estimo, porque la experiencia es un grado, el confiar este proyecto a una empresa largamente asentada, que conozca perfectamente este mundillo tan complejo y tan difícil de gestionar. Una empresa que inspire confianza por estar avalada por años de gestión. Organizar corridas de toros para tener la seguridad de no fracasar, debiera dejarse en manos de una empresa solvente. Una empresa de buen nombre. La experiencia es algo a tener en cuenta antes de dejarse seducir por una oferta de mínimos que puede salir bien, o no. No se olvide que el organizar una corrida de toros es una tarea complicada pues han de manejarse múltiples registros, independientemente de los seguros, acreditaciones y certificaciones correspondientes. En una tarde tienen que estar resueltas no menos de diez partidas muy distintas y ninguna de ellas puede fallar.

Por lo pronto la empresa Toriles del Sol S.L. de Morata de Tajuña que es la seleccionada en primer lugar, tiene una experiencia empresarial de cuatro meses y poco más, lo que en sí da escasas garantías. Pone su acento en actividades recreativas y de entretenimiento a la par que la organización y explotación de espectáculos taurinos. No parece una buena opción en principio la bisoñez de la opción elegida, sobre todo cuando entre las seis propuestas  que han concurrido a la oferta, figuran empresas  de garantía contrastada por la seriedad y la veteranía que dan los muchos años de experiencia en el mundo de la tauromaquia. Honradez, talento gestión y montaje de numerosas plazas españolas.

Como quiera que el Ayuntamiento de Soria, ha condicionado, finalmente, su decisión al término del plazo de diez días hábiles dados a la empresa para que registre la documentación pertinente, queda en suspenso quién regentará este año la Plaza de Toros, tanto en las Fiestas de San Juan que comienzan el 26 de Junio, como en las de San Saturio, patrón de la ciudad, a primeros de octubre.

Soria es una ciudad muy taurina y la afición soriana aguarda y confía en que el Ayuntamiento acierte de pleno en la elección del empresario llamado a gestionar por dos años el Coso de San Benito.

 Francisca García

En la imagen, Rubén Sanz, uno de los toreros contratados para la feria de Soria.