Jean Luc Couturier es en la actualidad uno de los héroes del campo bravo. El empresario francés amante de los encastes minoritarios, defensor de la variedad y enamorado de la bravura, salvó de un  angustioso destino a una de las vacadas más importantes de la historia de la tauromaquia, la de Concha y Sierra. Con este gesto preservó el encaste Vazqueño que está en serio peligro de extinción.

En la actualidad tiene una camada pequeña, apenas 20 toros para 2020, y tiene pensado dejar una corrida para la temporada que viene, totalmente cinqueña. Su camada se lidiará totalmente en territorio francés, hasta que el mercado español se acuerde de que Concha y Sierra es uno de los tesoros genéticos más importantes del campo bravo, y empiecen los empresarios a poner un toque de variedad en sus ferias.

Hoy en día, cuenta con 85 vacas de encaste vazqueño, y 5 sementales guardianes del tesoro genético que supone dicha sangre. Fue a finales del año 2012 cuando el ganadero francés se hizo con la prestigiosa ganadería, apenas 7 años han pasado, y Jean Luc  no ha cesado en el empeño de recuperar una sangre, que tuvo tiempos mejores. Un trabajo duro por delante, de sacrificio y esfuerzo, de perseverancia y afición, buscando resucitar la bravura de Concha y Sierra. Los resultados, empiezan a dar sus frutos, los animales tienen más fuerza y más raza. La temporada anterior, un novillo ganó el premio en la concurso de Bouillargues.

Una selección exhaustiva, basada en el caballo, en el poder, en el galope, y en la codicia, hace que la bravura reluzca cuando los toros se presentan delante de los de luces. Esta temporada dos corridas, que se irán anunciando a lo largo de la temporada, darán resultado del buen hacer de este ganadero francés.

La temporada anterior fue Zaragoza en su corrida concurso que le proporcionó la oportunidad de lidiar en territorio español y reverdecer viejos laureles. Ahora los aficionados están esperando que esta prestigiosa y clásica vacada vuelva a salir en el ruedo de Las Ventas. Tiempos difíciles para el encaste minoritario, que da todavía más valor a estos ganaderos románticos.

Por Juanje Herrero

Fotografía Melanie Huertas