Cronistas taurinos aficionados prácticos, toreros de nota, indecisos, incapaces, sin oportunidades, reaccios y “charlores”

El mundo del toro, el ambiente taurino, es amplio y diverso como el de tantos mundos. Pongamos el cine, el deporte, la horticultura, la hostelería, la prostitución, la música…si será copioso “lo del toro” que hasta suele denominarse planeta.

De alguna publicación en prensa, hace muchos años, muchos, obtuve datos y opiniones de un puñado de cronistas, escritores taurinos o similares porque entendí que era interesante el resumen y en tiempos de escaso quehacer me los he encontrado y pienso que pueden distraer.

Todos los citados están hace años en la balda pero tuvieron su voz o pluma en medios de difusión como informadores y críticos taurinos entre los años cuarenta y sesenta, más o menos. Alguno fue novillero, otros capas, otros…nada, pero resultan diversas y curiosas sus opiniones. Vamos allá.

Selipe”, de ABC, gustaba del toreo de capa y muleta. Confesaba que la crítica le ocasionó sinsabores y que si volviera a nacer sería, aficionado sin más.

Manolo Gastañeta, de “Madrid”, confesaba que le hubiera gustado ser torero pero era corto de vista. Admiraba el toreo de arte pero esencialmente el valor. “El arte se posee o no se posee. El valor da duración a los toreros”. Admiraba el toreo de capa pero marcaba como fundamental la muleta y si volviera a nacer, con mejores facultades físicas, hubiera intentado ser torero.

Le hubiera gustado ser torero a Juan León, de “Arriba” y en cuanto a valor y arte afirmaba que lo ideal es poseer la mitad de cada. “Si volviera a nacer me gustaría ser torero pero para ser como Antonio Ordóñez”.

Por afición le hubiera gustado ser torero a Don Luis, “Hoja del Lunes”, pero no profesional del toreo. “Prefiero a los artistas pero para ser torero es necesario ser valiente”. Señalaba como base el engaño, si se sabe engañar porque de lo contrario el toro va al bulto, y prefería el toreo de capa reconociendo que el público considera más importante la muleta.

Ernesto Franquet, “Marca”, intentó ser torero, “una de las artes extraordinarias que puede alcanzar un hombre”. Le gustaba el toreo emocional y torear con el capote. “Tras muchos revolcones sufridos, si volviera a nacer intentaría ser torero, de nuevo, sin dudarlo”.

En “Alcázar” escribía Alardi con inclinación hacia los artistas y convencido de que el toro acude seguro al engaño. Admiraba el toreo de capote y alternó en el campo con Pepe, Antonio Bienvenida, Manolete…. Sufrió muchos revolcones y de volver a nacer sería crítico taurino.

Por lo pintoresco le hubiera gustado ser torero en plazas pequeñas a Antonio Bellón, “Pueblo”, que confiesa que ponerse delante implica lo primero valor y que el toro va al engaño de los toreros quietos y al aficionado que se mueve y se echa encima los engaños.

“Es importante torear con la izquierda porque ofrece menos superficie de engaño al toro. Si volviera a nacer sería apoderado”.

Antonio García Ramos Vázquez, de “Radio Nacional de España”,  hubiera querido ser torero bueno y admiraba a los lidiadores. Si volviera a nacer le gustaría ser crítico ya que para él el periodismo lo es todo. “Sufrí muchos revolcones porque no hacía las cosas con arreglo a la técnica”.

Al “Tío Caniyitas, de “Radio Intercontinental” le hubiera gustado ser torero pero su vida no le permitió prepararse en tentaderos. Le gustaban los toreros que tuvieran las cualidades de arte y valor: “Ni salsa sin pimienta ni pimienta sin salsa. Creo que el engaño acude a la res y me gusta más el toreo de capa en el que a veces los toreros le dan ritmo de bata de cola”.

En “La Voz de Madrid” hacía crónicas Emilio García Rojo al que no le hubiera gustado ser torero y se inclinaba más por los artistas. Consideraba el toreo de muleta más bonito y más difícil y si volviera a nacer optaría por ser cronista aunque la res vaya segura al engaño.

A Don Gonzalo, de “Radio Toledo” le gustaba torear, quiso ser torero, toreó en varias plazas, Tetuán de las Victorias entre otras, y se retiró. Le gustaban los toreros artistas y valientes y está convencido de que el toro acude al engaño salvo si está toreado o lo distraen.     

Cargaba de más emoción al toreo de muleta y sabía por experiencia propia lo que son revolcones, puntazos y golpes. “De volver a nacer, si pudiera ser de los buenos, sería torero. Si no, crítico”.

Las crónicas de Vista Alegre en “Dígame” fueron cosa de Taín. Intentó ser torero, toreó festivales, pero…le faltaba la víscera cardiaca ¡Una lástima! Para los artistas guardaba todos los respetos y para los valientes aplausos cariñosos. Volvería a intentar ser torero.

Toreros hubo de fuste y cartel que participaron y lo siguen haciendo en cadenas de televisión, espacios de internet, revistas, publicaciones…Ahí recordamos a Juan Posadas, Andrés Vázquez, Emilio Muñoz, Cristina Sánchez, Manuel Caballero, André Viard, Álvaro Acevedo, Luis García, Esplá…otros cronistas o críticos torearon en el campo, festivales e incluso novilladas: Alfonso Navalón, Pepe Herraiz, Juan Carlos Martín Aparicio, Belmonte de Jerez, Jesús Zúñiga y Emilio García de Pamplona, Benlloch, Moratalla y Pedro Toledano de Valencia, Andrés Duque y Fernández Casado, Ignacio Aguirre, Fernández Román…Una muestra.

Seguro que hay cientos más. Las jornadas camperas en las dehesas de bravo siempre fueron escenario de espontáneos indocumentados conscientes y de atrevidos legos en la materia aunque fueran informadores. Pero habría que lidiar mucho para completar la faena que solo ha querido ser un poco…curioso toreo de salón. El resto que lo pongan los sabios. Tauro se lo pagará y nos reiremos un rato.

Es inútil luchar contra el destino: El que nace lechón muere cochino.

Pedro Mari Azofra

En la fotografía, Alfonso Navalón, uno de los muchos críticos nombrados por nuestro compañero en este ensayo aleccionador para que todos podamos aprender junto a Pedro Mari Azofra.