Gran corrida de toros la que se ha podido presenciar esta tarde en Cabra (Córdoba). Ante un público escaso por las medidas sanitarias, apenas 200 personas, pero bajo los focos televisivos, han hecho el paseíllo Manuel Escribano y Román. Los cuatro notables astados a los que se han enfrentado llevaban el hierro de Santiago Domecq.

Comenzó la tarde Manuel Escribano quien ya había actuado en dos festejos de esta nueva normalidad. En el terció de varas empujó el toro llegando a abrir la puerta del callejón mientras apretaba en el caballo. Continuó Escribano con su ya conocido tercio de banderillas donde colocó un sensacional par quebrando al toro desde tablas. El animal tuvo clase y la dejó ver en la muleta con un Escribano muy dispuesto deleitando a los pocos aficionados presentes con un par de tandas por el pitón derecho de gran plasticidad. La faena fue de más a menos debido a que el toro con gran calidad fue disminuyendo sus fuerzas. Paseó una oreja con petición de segunda.

El segundo de la tarde corrió a cargo de Román. A pesar de que el torero valenciano no había toreado con anterioridad en esta nueva normalidad saludó con buenas pinceladas de arte en el capote. Este segundo fue un toro encastado y la faena de muleta fue de menos a más. Román lo empezó a entender a mitad de la faena, lo que no quitó para que se vieran unas buenas tandas finales. Pinchó y se alejó de tocar pelo.

El tercero de este duelo fue sensacionalmente recibido por Escribano con unos buenos lances de capote. Banderilleó el diestro aunque erró al poner las banderillas al violín. El toro fue parecido a sus hermanos con un buen comportamiento en la muleta de Escribano que dejó unos grandes naturales. Consiguió una oreja que le permitió abrir la puerta grande.

El cuarto y último de la tarde fue sin lugar a dudas el mejor de esta buena corrida de Santiago Domecq. Metió bien la cara en el capote de Román. El tercio de varas fue algo flojo, aunque donde de verdad se vio la calidad del toro fue en la muleta. Inició la faena cogiendo el toro largo Román. Hizo el avión el toro con una extraordinaria humillación y sin pegar ningún derrote. Fue un toro que regaló unas embestidas sobresalientes y fino anduvo el diestro con la muleta aunque en una ocasión perdió los pies y fue cogido por el animal. A pesar de la paliza siguió toreando Román y mató al toro con una buena estocada. Finalizó la tarde con el premio de las dos orejas para Román y la vuelta al ruedo para un extraordinario animal de Santiago Domecq al que le faltó un poco más de oxígeno en las últimas tandas para haber sido un toro de 10.