Conchita Hernández, hija del legendario ganadero Domingo Hernández, ha anunciado a través de sus redes sociales que las dos ganaderías toman caminos diferentes. Garcigrande y la finca que lleva este nombre se quedan en manos de Justo Hernández en solitario; mientras que Domingo Hernández con la finca de Traguntía  irá a manos de la propia Conchita con la ayuda de sus dos hijos, el torero Marcos y el novillero Domingo.