Asistimos al festejo programado ayer dedicado a la memoria de un bohemio torero que ya entrado en años, dio lecciones magistrales de tauromaquia.

Cartel de las llamadas figuras . Salvo el primer toro, abierto de sienes feo, descarado, pero al menos tenía presencia.

El resto de la corrida muy justa, con peso si,  pero no trapío para Madrid, Incluidos dos sobreros del Pilar sin raza y sin fuerza.

Con este material Manzanares poco pudo hacer, con su primero estuvo voluntarioso que ya es algo. Y cosa rara en el, será que está viendo que se acaba la cuerda que puede romper Matilla en cualquier momento y para casa.

Talagante una vez más y van cuatro este año, no termina de estar redondo, más bien despistado , así lleva toda la feria, con la tranquilidad de que le apodera Simón, que ya sabemos que pinta poco dentro de plaza uno, y para que no se note mucho, le dan bola por aquí. Con uno no era posible, con el otro estuvo por debajo.

Lo del torero triste que cerraba el cartel es una vez más triste.

Si los toreros tienen que transmitir alegría, ganas, actitud, este es todo lo contrario. Solo transmite inseguridad. El comentario en el tendido es,  ¿cuándo le coge?  Y una y otra vez que se pone voltereta como mínimo.

Ojalá que nos equivoquemos, no pinta bien el futuro de este torero llamado Paco Ureña, un modelo de dignidad torera, una lástima.

En cuanto a la presentación de la corrida insistimos muy justita. Por lo demás ayer si estaban todos los consejeros, chupones, y demás personajes al olor de la foto y el trinque,

Hay que recordar que el pliego recoge una serie de entradas, las mejores, con barandilla para apoyarte que es más cómodo y que se reparten entre los de Génova y compañía.

A partir de ahora veremos desaparecer a todos eso aficionados de entrada regalada. Ni consejeros, ni chupones que ya no interesa.

Rafael Ortega