Conociendo la situación, dignarse a dar una feria en estos tiempos es todo un hito. Ni pudiendo, las plazas de primera categoría se han inmutado en intentar proporcionar alguna que otra tarde para el gusto (o disgusto) del aficionado. No es el caso de Nîmes, que sí ha dado el gran paso con su Feria de la Vendimia. La valentía de Simón Casas es de agradecer, pero esta valentía también nos hubiera gustado verla en Madrid, por ejemplo. No nos vamos a lamentar más, comentemos lo que tenemos.

Como entrante contamos con una corrida un tanto extraña, que incluye los tres pilares fundamentales del festejo: rejoneadora en el caso, torero y novillero. Queda para el gusto de cada uno pensar si es una buena idea celebrar este tipo de festejos. Quizás sea una mezcla que se queda en tierra de nadie, pues pretende satisfacer a todos los públicos, pero nunca llueve a gusto de todos.

Abrirá plaza Léa Vicens con toros de Bohórquez, continuando el encaste Murube-Urquijo como denominador común en los rejones. Se debería ver con más frecuencia a toros de este encaste toreados a pie. No es de extrañar ver a Lea Vicens en este cartel, pues siendo francesa y apoderada por el empresario, no podía faltar en la feria. En este cartel se agradecería ver un rejoneador joven, pues tratándose de una corrida mixta y habiendo una corrida de rejones en la feria, repetir actuantes se hace pesado.

Sebastián Castella se verá ante dos toros de Vegahermosa. Si bien no es santo de nuestra devoción, el año pasado se atrevió a torear variados encastes, y en esta temporada ha estado muy correcto en Astorga. Hay que seguir viéndole. Tendrá otra oportunidad más adelante, con otra corrida de Jandilla, ganadería de garantías que hace unos días triunfaba en Mérida con el indulto de “Palangrero”.

Y, por último, está El Rafi, haciendo presencia como novillero, y tendrá enfrente dos novillos de Málaga. El Rafi comenzó su temporada indultando un novillo de Juan Manuel Criado, en un festival en La Flecha (Valladolid). Es un novillero que ofrece espectáculo, tiene dominio de las suertes más vistosas y un toreo largo y mandón. Nos quedaremos con las ganas de disfrutar de más jóvenes promesas, tal y como debería ser en la situación que la Fiesta vive.

En definitiva, es un cartel que crea interés, con cierta variedad, pero excesivamente redundante. Recordemos que tanto Léa como Castella ya participaron en el festival de Béziers, y ambos tendrán sitio en próximos carteles de esta misma feria. Para colmo, será con la ganadería de Bohórquez y con Jandilla (hermana de Vegahermosa). ¿No se les ocurrió dar una novillada? La Fiesta lo agradecería.

Por Pablo Pineda y Quique Giménez