Tarde esperada en Villaluenga del Rosario, entorno típico en este circuito, para recibir a los semifinalistas en un año que brilla por la competencia entre compañeros, y a la vez rivales. Tal ha sido la competencia, que todos han aprovechado su quite, siendo el más templado y sabroso el de Joselito Sánchez. Respecto a la entrada, cabe destacar la distancia de seguridad entre los asistentes. Así se deben dar los toros en estos difíciles tiempos.
Cuajados los novillos que ha ofrecido la ganadería de El Torero, que ha ido de menos a más durante la tarde, el cuarto, “Benemérito”, de injusta vuelta al ruedo. Justos de fuerzas los tres primeros, de menos a más el cuarto, y bravos quinto y sexto.
Abre plaza Joselito Sánchez, de la E.T. Antonio Osuna, con un burraco (nº 35, Birlón), descastado y con querencia en chiqueros, rajado desde el inicio. Anduvo listo sacándolo a los medios con una lidia dominadora, hasta poder pegar un puñado de bellas y templadas verónicas. Sin fijeza en la muleta y huyendo de la suerte, logró Joselito fijarlo para sacarle tandas muy templadas y con cadencia, correcto en las colocaciones. Mal el toro, bien el torero, que mereció un bravo animal enfrente. Estocada entera en buen sitio, algo caída. Dos orejas.
Continuó Eric Olivera, de la E.T. de Badajoz, ante un noble y descastado novillo (nº 50, Borreguito). Tras sacarlo por verónicas, comenzó la faena de muleta dejando una estampa muy añeja, sentado en una silla, recordando a Rafael el Gallo. Impecable de colocación ante el noble toro, pero alargó en demasía. Con un poco más de temple y brevedad, habría sido una faena extraordinaria. Epílogo por bernardinas y estocada casi entera, perpendicular y trasera. Sonó el aviso mientras se perfilaba. Mal el presidente. Dos orejas.
Salió de nuevo un noble eral (nº 121, Escarabajo), para Víctor Barroso, de la E.T. “La Gallosina, de El Puerto de Santa María. Lo recibió más que dispuesto, con tres largas cambiadas, chicuelinas y revolera. Con la muleta, intentó empezar de rodillas en los medios, pero fue arrollado. Mano baja y templada su derecha, pero con el compás demasiado abierto. Con la izquierda estuvo mejor colocado, pero toreó al hilo siempre. Terminó con una extraordinaria tanda de derechazos dando el pecho, y unas manoletinas. Con la espada, ejecutó la suerte con mucha lentitud. Tras dos estocadas y un aviso, se llevó una oreja.
Con mucha expectación salió a torear Germán Vidal “El Melli”, de la E.T. “El Volapié”, de Sanlúcar de Bda. Tras sacar por verónicas al novillo (nº 26, Benemérito), se encontró con un eral justo de fuerzas al inicio, pero que se creció. Tuvo varias tandas especulativas, pero logró lucirlo al final de la faena con largos muletazos. Estocada entera, trasera. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro, no merecida.
Sacó por verónicas Ismael Martín, de la E.T. de Salamanca, a un novillo (nº 122, Berlingo) con sentido. Requería mando, e Ismael se lo ofreció, con los talones asentados en el piso. El eral fue bravo, pero logró
aplacarlo, terminando con un arrimón. Faena bien medida. Pinchazo y estocada, ambos en buen sitio. Dos
orejas.
Cierra plaza Marcos Linares, de la E.T. de Jaén, ante un eral con mucho cuello (nº 99, Vasallo) de gran codicia.
Lo sacó con torería, doblándose. Ante un novillo mirón, se mostró firme y logró naturales sueltos que fueron
una pintura, con correcta colocación. Cerró con manoletinas, y una estocada entera pero poco eficaz. Dos
orejas.
Queda claro el nivel que asoma con esta novillada, que destaca por la rivalidad entre los jóvenes toreros.
Solo queda que los veteranos abran paso.

Por Pablo Pineda