Y DE REPENTE TODOS FUIMOS TOREROS
Por José Carlos Gómez Mancebo He preferido dejar pasar unos días desde que sucedió todo. No he querido escribir desde la impronta del momento, pues me podría haber dejado llevar muy fácilmente por la pasión y eso no me hubiera permitido ser objetivo. Me estoy refiriendo a la tarde del 7 de octubre