Y al tercer día… no resucitó. Seguimos inmersos en la falta de variedad y estancamiento en la tercera de
feria. No por ello va a dejar de tener sus puntos interesantes esta corrida, ya que en esta temporada las
figuras han estado ausentes, y en este caso, sale a la carga JoseMari Manzanares.
La terna se enfrentará al hierro de Garcigrande, que más allá de su probable juego bobalicón (o encastado,
en este mundillo nada se sabe) en la corrida, es la reafirmación de la fatiga que sentimos por la ausencia de
variedad sanguínea en una misma feria. ¿No se aborrecerá nunca? Otro día más en la oficina.
Como director de lidia, abrirá plaza el diestro JoseMari Manzanares. Un torero que, con todo el respeto, es
de otra época y por tanto sobra en este tipo de carteles. Y para más inri, el año pasado se vieron muestras
de su defectuosa capacidad al ser desbordado por el toro Ruiseñor en Bilbao. Su toreo tan vulgar sólo se
compensa con su empaque y sus estocadas. Poco queda de aquel gran Manzanares de finales de los años
2000.
Juan Leal es un torero de valor. Y ofrece espectáculo. Pero como todo en la vida, hay que saber estar y
medir los tiempos. Este año en Añover se ha mostrado demasiado encimista, insistiendo ante toros que no
lo requerían y con algún trapazo mal dado de por medio. Su “ojedismo” hace de él un torero vistoso, pero a
la hora de llevar a los toros por abajo y ligar en redondo pierde todo el encanto. Quizás es la falta de
oportunidades y entendimiento con el toro. Confiamos en él, porque un torero de valor siempre es
bienvenido.
Tomará la alternativa Marcos, novillero madrileño e hijo del empresario Maximino Pérez. El año pasado
toreó 16 novilladas, dejándose ver en Valencia, Madrid y Sevilla. Sinceramente creo que es mal año para
tomar alternativa, pues los novilleros no gozan del cartel que podrían tener en una temporada normal. Por
eso urge hacer un ciclo de novilladas este año, para que los novilleros no caigan en el olvido. A pesar de
todo ello, veremos si durante este largo invierno ha madurado y depurado su toreo.
Un cartel, por tanto, variado en estilos, pero monótono en cuanto a los animales a lidiar y de poco peso,
que podría sustituirse por la siguiente combinación: Toros de Rehuelga para Juan Ortega, Román y Ginés
Marín. Mucho más interesante, y así cambiaría un poco la tónica de la feria. Hay mucho buen torero suelto,
y de variado estilo, que siempre gusta ver.

Por Pablo Pineda y Quique Giménez