Eolo, criminal, como los toros
La corrida de Valdefresno lidiada en Madrid ha sido, como diría Gabriel García Márquez, la crónica de una muerte anunciada que, para colmo, esta misma mañana lo hablaba yo con unos compañeros y les decía que, la crónica, podía hacerla a las doce de la mañana y acertaría por completo. Tal y como ha sucedido.