Un «bajonazo» de puerta grande
Soy de los que piensan que es mejor no escribir en caliente, ni lo primero que se te pasa por la cabeza. Tomar una pausa, distraer la mente de lo que acabas de ver y luego dar rienda suelta a las teclas. Antes las crónicas se escribían de un día para otro, siempre se entregaban