Lo cuenta Pla Ventura: Un mundo de locos
Siempre se ha dicho que las prisas son para los ladrones y los malos toreros pero, a dicho epigrama le faltaba añadir a los empresarios taurinos –Madrid, como ejemplo sangrante- que, por vez primera en la historia han tenido una prisa sospechosa. Han corrido tanto sin necesidad de ello, sin que nadie se lo pidiera,