Hemos llegado a un punto de locura que no tiene parangón, hasta el punto de que, como digo, en España, para que te respeten hay que ser animal, exactamente como los indeseables que nos gobiernan que apestan más de lo debido, no en vano, desde el gobierno se han destinado casi 550.000 euros a los ecologista para combatir la plaga de conejos cuando, de toda la vida de Dios, la caza ha sido el remedio de todos los males al respecto. Pero no, ahora estos apestados quieren prohibir la caza, como los toros y todo lo que a ellos no les guste puesto que, como se demuestra estamos viviendo la peor de las dictaduras.
Estas cosas duelen en el alma; duelen porque, con la falta que haría ese dinero a la ganadería brava de España y mucho más en los tiempos que corremos que, desgraciadamente, desaparecerán muchas ganaderías debido al conflicto que ha ocasionado la cruel pandemia y nadie hará nada para evitarlo. Eso sí, si eres animalista, tienes el carnet del PSOE o de Podemos y si para colmo eres maricón, te hacen ministro, a las pruebas me remito.
La hecatombe que producirá esta pandemia no podrá cuantificarse con dinero, amén de los miles de muertos e infectados. Y mientras todo eso ocurre, el maldito gobierno entrega cientos de miles de euros para unos desalmados que, apoyados por el poder quieren destruir todo lo que esté en su mano. Fijémonos que, uno de los grandes logros para que funcione el ecosistema no es otro que la caza puesto que, la misma es la que regula la fauna ibérica; pero no, estos aberrantes seres con el cerebro atrofiado solo piensan en los animales y, al ser humano – a los demás, nunca a ellos- que les parta un rayo.
El mundo de los toros, como he dicho millones de veces, ha acusado de mala manera, -yo diría que más que ningún sector por no decir igual-, la dramática situación que estamos viviendo, una hecatombe en toda regla y, lo que es peor, nadie les ayudará. Si Dios no lo remedia, porque el gobierno no lo hará jamás, a final de año veremos a banderilleros, mozos de espadas, incluso muchos matadores pidiendo limosna por las calles. ¿Qué otra cosa podrán hacer las criaturas? Y mientras todo eso ocurre, Juan José Padilla pidiendo ayuda al Rey pero, ¿qué puede hacer nuestro monarca ante el gobierno que le ha caído encima? Llorar, como todos los españoles.
Tenemos un gobierno legal, es cierto. Pero una legalidad que viene del pacto de unos partidos criminales, arbitrarios, independentistas, algunos con tintes asesinos y, con todo eso pretendíamos que el gobierno funcionara. Si así lo creíamos es que somos todos retrasados mentales. O sea que, se formó un gobierno no pensando en España porque, como se ha demostrado, qué coño les importa ellos España. Estas gentuzas lo que querían era un sillón muy bien remunerado y si los españoles tienen problemas que les parta un rayo o, lo que es peor, que mueran en sus desdichas. Ese es el precio que hay que pagar por haberles votados. Si como digo, a final de año, los miles de los votantes de estos apestosos no tienen para comer, no deben de quejarse, deben ir todos a Galapagar a la mansión de su amo para que este les regale bocadillos. Ahí están las pruebas. ¿Será que los taurinos no son españoles? ¿Será que este colectivo jamás pagó sus impuestos?
Repito que, nadie es capaz de aventurarse respecto al futuro del mundo de los toros pero, tampoco hay que ser catedrático de nada para adivinar que, la hecatombe está servida. Ese colectivo de gentes honradas que, además de jugarse la vida se la han pasado pagando sus impuestos y, de la noche a la mañana verse sin un euro para dar de comer a sus hijos, el drama no puede ser mayor. Claro que, como digo, si todos fuésemos animales, todo el mundo nos ayudaría pero, de forma desdichada, los toreros y todas las personas que forman el mundo de los toros son seres humanos y, como se demuestra, para este gobierno no hay nada peor y, lo dicen los hechos, apoyan las causas animalistas pero, insisto, a los humanos, si se mueren de hambre, ya les enterraremos. Por cierto, qué inteligentes fuistéis cuando votastéis a esta pandilla de descerebrados ¿verdad? Tomad nota, os arrepentiréis mientras os quede un soplo de vida puesto que, apenas faltan unos meses para que tengáis los resultados de aquello que votastéis.
Mientras este bello animal muere de hambre en las dehesas de España, los ecologistas reciben más de medio millón de euros para salvaguardar a los conejos. Échale hilo a la cometa.