Lo cuenta Pla Ventura: Morante, por encima del bien y del mal
Dios, que debe ser un gran aficionado a la fiesta de los toros, hace poco más de cuarenta años nos mandó un ser humano a la tierra para que ejerciera como torero y, a su vez, se nos disipara cualquier duda si de arte puro hablamos. En realidad, nos mandó a muchos, pero a uno