Rafael Gonzalez, una oreja de mucho merito
Novillos del Conde de la Maza, correctos de presentación, mansos, sin recorrido, la gran mayoría sin humillar tampoco y algunos, como el segundo, rajándose también enseguida. El rebrincado quinto tuvo, además, peligro sordo. La excepción fue el buen sexto. Guillermo Valencia: tres pinchazos y el novillo se echa (silencio); y pinchazo y estocada desprendida (silencio).