Todavía queda gente que se sorprende anta la actitud del gobierno referente a los toros, tal es el caso de que los jóvenes aficionados a los toros no tienen derecho al llamado bono cultural pero, ¿se podía esperar algo mejor al respecto? No hace falta ser muy listo para saber cómo y de qué manera este maldito gobierno trata a la fiesta de los toros y, para colmo la ministra de cultura, por Dios, en qué estaría yo pensado, digo el ministro de cultura se hace el sueco, pasa página y maricón el último como solemos decir de forma coloquial.

Para colmo y para seguir “ayudando” ese gobierno que habéis votado vosotros, los iluminados de este país que, para desdicha de todos, muchos de sus votos vienen por parte de los taurinos porque, como es natural y lógico, entre la izquierda hay muchos aficionados, sin ir más lejos, Emiliano García Page  que ha tenido los santos cojones de enfrentarse a su amo diciéndole que, lo que han hecho es una barrabasada pero, a su amo le trae todo sin cuidado porque lo que le preocupa es comprar votos, cosa que sabe hacer con una finura esmerada. De forma miserable, Emiliano García Page no será escuchado en ningún lado, como Victorino Martín como presidente de la Fundación Toro de Lidia, un caos al más alto nivel.

Es sangrante que, en el día de ayer, en la plaza de toros de Madrid un niño con apenas doce años mostrara una pancarta que decía ¡LIBERTAD! Y lo decía un niño que, como se sabe, los niños, como los borrachos siempre dicen la verdad. Pero a estas gentuzas que les pagamos cifras bárbaras para que destruyan el país, ellos no se inmutan para nada. Y como es natural y obvio, lo de los toros les trae sin cuidado, es más, están ilusionados en hacer lo que haga falta que desaparezca la fiesta que, con sus acciones lo lograrán, no me cabe la menor duda.

Dicho lo cual, queda claro que nadie debe extrañarse de todas las maldades que este gobierno pueda hacer ya que, el mismo, ocupa el trono para eso, para la maldad en todos los órdenes. Solo se ocupan en buscar la fórmula de comprar votos, pero de que haya paz y orden en este país eso les tiene sin cuidado. Y si lo primordial, la paz y el orden ante ello no hacen el puto caso, ¿qué podemos esperar los aficionados a los toros? El que crea que este gobierno hará algo por la fiesta de los toros o es un ignorante o un votante enfermo del socialismo.

Insisto, tengo pena por Emiliano García Page que, sin duda, es un socialista de buena fe, de los que apoyan la fiesta de los toros, de los que velan por su pueblo pero, al mandatario de Castilla la Mancha se le olvida que sus amos en Madrid son unos necios e indeseables que jamás harán nada por ayudar al pueblo; mucha parafernalia, mucho comprar votos al precio que fuere pero, defender la libertad y el orden, esa es una pura broma para ellos. Y mientras todo eso ocurre, nosotros, los aficionados de verdad, suspirando que hagan algo por la fiesta de los toros que, lo harán, que a nadie le quepa duda. ¿Saben lo qué harán? Está clarísimo, como sigan otra legislatura en el poder la erradicarán para siempre. Y mientras siguen haciendo canalladas, nosotros, las gentes de paz y orden todos estamos callados porque somos prisioneros del miedo, sin duda, el peor dictador.

A hombres como el que aparece en la foto, Alberto Lamelas, el gobierno quiere quitarles el pan que se ganan jugándose la vida mientras que, ellos, en sus poltronas, solo por el hacer el daño a la sociedad que dirigen, se llevan cientos de miles de euros; eso sí, si los toreros se mueren de hambre que les parta un rato porque todos nuestros dirigentes están podridos de dinero, del que pagamos todos los españoles, no por lo que ellos producen porque todos son unos gandules indeseables.