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Encaste Santa Coloma ( Capitulo V)

Don Andrés Sánchez Rodríguez, propietario de la “Finca Coquilla”, en Salamanca, en 1905 tenía encaste Udaeta.
Con este encaste hereda la ganadería Francisco Sánchez hijo de don Andrés, que será universalmente conocido como Paco Coquilla.
No está claro si en la Finca Coquilla se desechó lo de Udaeta, pues tenía tronco Vistahermosa, como lo adquirido al Conde de Santa Coloma.
Paco Coquilla fue un ganadero inteligente que se adelantó a sus colegas salmantinos al intuir que tanto el toro como el toreo de su época, sufrirían toda una revolución con el triunfo del ” belmontismo “.
Paco Coquilla buscó en Sevilla un tipo de toro que le permitiera situarse en primera linea de los ganaderos del momento. Este toro lo encontró en el Conde de Santa Coloma.
Logra Paco Coquilla que en 1916 el Conde le venda cien vacas la mayor parte de Ybarra y otras de Saltillo marcadas con el hierro de Albaserrada.
En la primavera siguiente desembarcan del tren en La Maya, atraviesan Guijuelo y llegan a los cercados de Coquilla.
En pocos años consiguió una de las ganaderías mejores del momento.
De la selección efectuada surgió un toro marcadamente ” ibarreño ” a pesar de que parte de lo adquirido pertenecía a la linea asaltillada.
El semental ibarreño ” Jabato ” encuentra el equilibrio perfecto, un toro bajo, bien hecho, bien armado y dotado de una movilidad y una viveza notables.
Es tal la personalidad que aporta el ganadero charro a sus Santa Colomas que pronto llegan a ser conocidos como los ” coquillas “.
Marcial Lalanda llega a torear hasta 14 corridas de coquillas algunas temporadas.
Supo don Paco apreciar la perfecta combinación de nobleza y casta, tanto para las figuras como para los aficionados, que disfrutaron de los mismos desde 1920 al 1936.
El hecho que don Paco Coquilla se quedara con la linea más Ibarreña, se explica por el poco tiempo transcurrido desde el cruce efectuado por el Conde de Santa Coloma, hecho que impedía que ambas lineas Saltillo e Ibarra, hubieran fijado sus caracteres con claridad.
Para Paco Coquilla el año 1926, fue año de éxitos, el 25 de abril en la corrida lidiada en Madrid, saltó en cuarto lugar ” Diablito ” toro negro, con una bravura y nobleza insuperable.
Se le dio una vuelta al ruedo entre una estrepitosa ovación dedicada también al ganadero que con su familia ocupaba una delantera de grada.
Marcial Lalanda con este toro hizo una de las mejores faenas en la plaza madrileña.
Tramillero, se lidió el mismo día, toro cárdeno, tomó 5 varas matando 2 caballos, en medio de una estruenda ovación el público y obligó a los mulilleros con el asenso de la presidencia a dar a su cadáver dos vueltas al ruedo. Lo mató bien también Marcial Lalanda, el cual a pesar de las características de su toreo de dominio e inteligencia, se dejó en uno de los encuentros la pañoleta y la pechera de la camisa.
Fue bravísima toda la corrida.
El 1º de junio de 1926, lidió la corrida del Montepío de Toreros de Madrid.
Se le obligó a Paco Coquilla a bajar al ruedo, a saludar al público junto a los matadores, que les cortaron las orejas a varios toros.
El público de Madrid tributó una de las mayores ovaciones que se han escuchado en la Plaza de Madrid, de la carretera de Aragón.
Otro buen año el 1931.
El 23 de agosto el toro ” Madroñito ” ganó en la corrida concurso de San Sebastián, de pelo cárdeno, el ” Toro de Oro “, escultura de Mariano Benlliure.
El 6 de septiembre de 1931 el novillo ” Bonarillo “, en Madrid, como premio a su magnifico comportamiento en todas las suertes mereció el que le dieran la vuelta al ruedo.
” Cara de Rosa “, fue toro de bandera. El 13 de octubre en Zaragoza recibiendo la vuelta al ruedo.
Con el advenimiento de la República, al igual que el Conde de Santa Coloma, quien bajo el amago de la expropiación prefiere vender su ganadería. Paco Coquilla se sabe amenazado. Los problemas se acumulan.
Le confía su pesimismo a Justo Sánchez Tabernero, hermano menor del marqués de Llen, propietario de una de las fincas que tiene en arrendamiento Paco Coquilla. Éste le tranquiliza : la renta de las tierras puede esperar.
En 1934, arruinado, Paco Coquilla divide su ganadería en lotes. Los toros se quedan en sus cercados marcados con su hierro, durante dos años más, aunque ya le pertenecen a otros, dichos toros serán lidiados a su nombre.
En 1934, el nombre de Coquilla aparece dos veces en los carteles de la Maestranza : el 18 de Abril con Marcial Lalanda, Domingo Ortega y Victoriano de la Serna, y el 1º de octubre en una novillada.
El 30 de septiembre de 1935, Torerito de Triana, corta una oreja a una novillada en Sevilla.
Pero el triunfo grande de 1935 llega en las manos de Juan Belmonte con el toro “Tramillero” de Coquilla, al que Belmonte le corta el rabo el 22 de septiembre, en el mismo festejo Alfredito Corrochano, hijo del crítico taurino, obtiene el mismo trofeo en el que cierra Plaza en las Ventas.
Según declaró Belmonte, ese día realizó el toreo que siempre había soñado, aunando profundidad e improvisación.
El 28 de junio de 1936, José Ignacio Sánchez Mejías hijo, corta dos orejas en Sevilla y Juanito Belmonte, el hijo del ” Pasmo ” cuatro.
Es la última vez que el nombre de los toros de Coquilla aparecen en un cartel es España.
La finca Coquilla fue incautada en garantía del pago de la hipoteca que sobre la misma había negociado el ganadero.

( Continuará… )

 

Por D.Mariano Cifuentes

Fotografia Mario Santos

2018-01-21T19:22:21+00:00