Pero la historia más trágica de aquellos años en los que doña Concepción hacía gala de una mano dura fué, por supuesto, la muerte en Madrid del Tesoro de la Isla, el malogrado Pascual Márquez, un torero de la casa, puesto que, en buena parte, se había criado en la Abundancia, el cortijo de doña Concepción.

Pascual Márquez era hijo de un vaquero del ganadero Moreno Santamaría, por tanto no era Pascual ningún artista, pero eso sí poseía un gran valor. Quizás porque a doña Concepción le recordaba al Espartero, el padre de su hermanastra, a quien había conocido durante su niñez, le abrió a Márquez las puertas de sus tentaderos en La Abundancia, y le dió algún trabajo en el campo para que se ganase la vida. Cuando en 1935 un matrimonio suizo se encaprichó del chaval, hasta el punto de regalarle un toro para que lo matase en la Pañoleta, se eligió uno de Concha y Sierra. El triunfo que cosechó en la modesta placita fue tan colosal, que, de inmediato, lo contrataron en la Maestranza donde causó verdadera sensación. Se le repitió ocho veces entre el 26 de mayo y el 27 de octubre, y se le atribuyó el apodo elogioso de ” Tesoro de la Isla “.

Tomó la alternativa en Sevilla el 27 de mayo de 1937. Confirmó el 26 de septiembre de 1940, pero ya se le había ido el tren. Contratado en Madrid para el 18 de mayo de 1941, fue hasta La Alegría, finca donde doña Concepción tenía sus toros de saca, allí se encontraba ” Farolero “, y le causó tal impresión a Pascual que rogó lo quitasen del lote previsto. Llegado el día del embarque, ” Farolero ” entró, en la corrida, y obviamente le tocó al desafortunado Pascual. Lo cogió en el segundo lance, partiéndole el pecho y dejándole al descubierto el corazón aparte de causarle una grave lesión en el pulmón izquierdo.

Durante seis días, sin que pudiera moverse de la enfermería de la plaza, el infortunado Pascual luchó contra la muerte, Rodeado de los suyos murió el 24 de mayo de 1941. La muerte de Pascual Márquez traumatizó a España entera, sobre todo cuando se supo la historia de ” Farolero “. Pero quien más sintió la pérdida fue la propia ganadera que, segun cuentan, estuvo a punto de liquidar su vacada.

En 1947, doña Concepción lidia 26 toros y 44 novillos, 41 toros y 41 novillos en 1948 ; 31 toros y 31 novillos en 1949, y sólo 18 novillos en 1950. Toca fondo. Malo es que el antiguo prestigio haya empezado a derrumbarse. En 1951, doña Concepción les regala a sus sobrinos, Joaquín y Juan de Dios Pareja-Obregón, doscientas vacas para que hagan sus pinitos como ganaderos.

El primero rejoneaba, el otro tomá la alternativa y se cortá la coleta enseguida. Ambos son aficionados empedernidos y cultivan ese arte de vivir sevillano. La Abundancia vivió los últimos años de esplendor y sus tientas a campo abierto constituyeron el punto de encuentro de la aristocracia ganadera de Sevilla.

Durante los años siguientes, los Concha y Sierra sólo asoman por la Maestranza en festivales, un novillos cada año, a veces dos, la mayoria de las veces para Joaquin en rejoneo. Durante esta década, los vazqueños de Pareja-Obregón debutan en novillada en el ruedo sevillano, donde lidia dos en 1957 ( Curro Romero ) En 1959, Camino corta una oreja. En 1960, le toca a Rafael de Paula, y el 17 de abril de 1960, después de veinte temporadas vuelve una corrida de Concha y Sierra a la Maestranza. Doña Concepción tiene 80 años. ” En cuanto a la presentación fue una hermosura, estampa, trapío, kilos, y comoda de cabeza. Fueron buenos y nobles los dos de Girón, Rafael Peralta tuvo un debut triunfal. El 30 de septiembre de 1962, repiten los Concha y Sierra con otra corrida en la Maestranza : en ella, Miguelín corta una oreja. Desde hace muchos años, Juan de Dios Pareja-Obregón lleva las riendas de la ganadería de su tía Concha, que no se pierde ni un tentadero.

Si bien no goza de una gran cartel dentro de la afición torista, que ya ha dejado de ver en ella el tercer ángulo del triangulo mágico entre Miura- Pablo Romero- Concha y Sierra.

La ganadería no causa problemas entre los toreros.

Todas las figuras se apuntan con ellos : El Cordobés, Litri, Camino, Ordóñez….. aunque, a veces, surge algún tropiezo. Así lo confirma el propio Juan de Dios en una entrevista concedida al diario ABC el 5 de febrero de 1981 : echó un toro de Guardiola Soto a unas cincuenta de sus mejores vacas y la cruza le salió fatal, hasta el punto de tener que matar todas las crías y vender el toro a Ramón Sánchez. Pero los machos se quedaron y Litri mató una corrida en Marbella, la cual salió tan mala que ” desvendió ” la que Juan de Dios tenía apalabrada para Huelva.

Son innumerables los testimonios que atestiguan el fuerte carácter de la ganadera, a las que sus sobrinos llamaban afectuosamente ” tita Concha “, pero que todo el toreo había bautizado, con cierto temor, como ” la Viuda “. Un día en el que Pepe Luis Vázquez, entonces novillero, se encontraba en La Abundancia, doña Concepción le preguntó si quería ver la novillada que iba a matar en Granada.

Contestó que con mucho gusto, y subió a un mirador que había para esto, junto al cerrado. El conocedor acercó la novillada, que era una verdadera tía. Los había de todo tipo y hechuras : cornalones, gachos, mogones, bizcos y ¡ tuertos !

– ¿ Te gusta la novillada,, Pepe Luis ?, le preguntó la ganadera. – Doña Concha – le contestó, es bonita, pero desigual. – ¡ Desigual !……., contestó extrañada la ganadera. – Sí señora, desigual – le volvió a contestar –

Creo que debe usted quitar el de los ojos buenos y ponga en su lugar otro tuerto, así irán igualados los seis….. Otros toreros rememoran la calidad de los toros de Concha y Sierra durante estos años cincuenta.

Chamaco, decía : ” Alcancé a disfrutar de la bondad de los toros de la Viuda y le corté el rabo toreando con Luis Miguel en Zaragoza “. Litri, recordaba la que toreó en Cáceres con Pepe Luis y Aparicio, en 1951. Otra corrida excepcional en Bádajoz en 1953, Con Calerito, Ordóñez y Pedrés. Pilar la hermanastra de doña Concha, que era hija de doña Celsa y del Espartero, hacía gala de un carácter muy distinto. Si en Concepción prevalecía la seriedad de don Fernando de la Concha y Sierra, en Pilar asomaba la vena de la suripanta : ” Pilar García Fontfrede era una mujer especial, divertida, graciosa, culta, original …… recordaba su nieto Celso Pareja-Obregón, autor de un blog muy jugoso. Le gustaba la música, el arte, el juego, los caballos, la juerga. Fue una de las fundadoras de la Hermandad del Rocío de Gines. Se casó con Joaquín Pareja-Obregón Sartorius.

Juan de Dios, después del fallecimiento de doña Concepción, le tocó el difícil papel de seguir con la ganadería cuando ésta atravesaba por cierto bache, a pesar de haber vendido aquel año 35 toros y 12 novillos. Para colmo, mientras que en la figura de doña Concha había vuelto a reunirse el patriminio completo de los Concha y Sierra, el tuvo que gestionar la ganadería asumiendo la división del patrimonio entre sus cinco hermanos.

Cuando doña Concepción murió a finales de diciembre de 1965 en su casa palacio de la calle O’donell, 24, hoy convertida en galería comercial, nadie fue capaz de decir la edad de doña Concepción tenía más de 85, quizás 90. Nunca consistió decirlo.

Se cuenta que, cuando tuvo que hacerse el carnet de identidad, un funcionario llegó al palacio y, al preguntarle su fecha de nacimiento, ella contestó que, si resultaba imprescindible conocer su edad, no se lo hacía. Y nunca se lo sacó, pues decía que para qué lo necesitaba, si para ir a Sevilla a La Abundancia no le hacía falta.

En la esquela pusieron ochenta y siete años, a ojo.

Los hermanos Pareja-Obregón lloraron a su ” tita Concha ” se acababa una época dorada y que el porvenir  en la marisma, pasaba por un cambio de cultivo : los toros desaparecerían, sustituidos por los arrozales.

( Continuará )

Por Mariano Cifuentes